viernes, 16 de enero de 2009

L´analfabeta de Agota Kristof


Nada hay más atractivo para leer que un libro de sólo 52 páginas y 11 capítulos con unos pocos párrafos en cada uno de ellos. Pero esto conlleva también un problema: ¡se termina ¡tan pronto!… que la satisfacción de pensar que tenemos un buen libro… que nos aguarda, se termina en un suspiro.

Me lo aconsejaron en la Editorial Laertes y teniendo en cuenta que muchos de mis compañeros me confesaran lo cansados que están de comprar libros “condecorados” con toda clase de premios y tener que dejarlos a la mitad….es por eso que he creído oportuno hablaros hoy de esta perla literaria, que aunque breve, es hermosísima. Tiene frescura, sentido del humor, frases cortas, perfectas y llenas de sentimiento. La autora no quería que se publicara ya que su contenido no responde al objetivo de intentar hacer ninguna novela, sino que son tan sólo recuerdos deshilvanados plasmados en sus páginas de forma desordenada y espontánea.

En un momento del libro ella hace referencia a uno de sus escritores más admirados: Thomas Bernhard, Así de la forma más inocente y con lo poco que dice de este autor austriaco, ella ha provocado una hecatombe en mi interior y un caos considerable en mi escritorio.

He intentado comprar todas sus obras reeditadas por Alianza Editorial y con las que encontrado nado en una abundancia excesiva de páginas por leer. La avidez por su lectura me ha llevado a iniciar todos los libros a la vez, cosa que nunca había hecho con ningún otro autor. Lo curioso del tema es que su estilo es único y personal; vulnera todas las normas gramaticales habidas y por haber, repite en una misma pagina la misma frase más de diez veces, y a lo largo de la novela miles de veces más. Es único, creativo, inteligente, sarcástico, nada de su entorno se le escapa, y analiza con una disección digna de un gran científico cualquier personaje que se cruza en sus novelas.

He leído con posterioridad en Internet que su lectura crea dicción como sucede con Nobokov y ahora me encuentro iniciando un nuevo peregrinaje hacia otro mito. ¡Con lo difícil que resulta, hoy en día, encontrar novelas que nos conmuevan, a mí me sobran una cuantas… si queréis os brindo mis hallazgos.

Debo advertiros antes de finalizar de una pequeña cosa que confiesa Agota Kristof: en “La Analfabeta”:
He prestado el libro SI de Thomas Bernhart a diferentes amigos y les he dicho que nunca me había reído tanto leyendo un libro. Ellos me lo han devuelto sin haber podido terminar de leerlo, ya que su lectura les parecía desmoralizadora e insostenible. En relación a su vertiente cómica, en realidad no la veían por ninguna parte.
Os recomiendo la entrevista publicada en el diario "El País" 24/02/2007 de
Javier Rodriguez Marcos: